8-nov. Sentido sobrenatural de la fe

Creer y conocer a Dios nunca dejará de ser un don que sorprende. Primeramente a quien lo tiene, y que por tanto nos cuestiona, nos lleva a agradecer. Nosotros, que creemos, nos damos cuenta de que no lo hemos construido por nosotros mismos, ni nace de nuestras ilusiones, ni imaginación, ni de las ideas. Hemos participado activamente, pero como receptores, confiando, fiándonos, participando, cultivando, creyendo. Hemos respondido, por así decir, a la fe con fe, al don con la gratitud y la responsabilidad de guardarlo. Además, dadas las características de nuestra sociedad moderna cada día más combativa con la vida religiosa, añadiría que llega un momento en el que creer y vivir cristianamente se mantiene y sostiene como don de Dios,al que vamos respondiendo. Y esto nos debería causar sorpresa, igualmente. Tanto el regalo hecho en la fe, como que esa fe perdure en nosotros, y nos dé vida.

Quienes pretenden hacer de la fe un proceso natural en el hombre no saben bien de qué están hablando. Lo siento. Ni tampoco quienes la humanizan hasta el punto de parecer que Dios interviene aisladamente, haciendo de su presencia algo tangencial incluso. Será humano, muy humano. Responderá al hombre, a todas sus inquietudes y dimensiones. Será social y pública, o no será. Pero no dejará de ser por ello sobrenatural, superando al hombre y lo humano, alzándolo a lo divino, haciéndolo digno de participar en el conocimiento de Dios y recibir a Dios mismo. De hecho, tiene en su carácter sobrenatural la esencia de su don y regalo, de lo que Dios quiere para el hombre.

El sentido sobrenatural de la fe se expresa en la capacidad que tiene cada creyente de aceptar y hacer suya la totalidad de la revelación, y entrar por tanto en comunión y conocimiento perfecto de Dios. También, como expresión de lo anterior, en una relación única con otras personas que también han recibido el don de la fe. Algo que puede, cualquier persona, constatar de múltiples maneras cuando se encuentra con otras personas que no conoce de nada y, sin embargo, se ve unida y vinculada de forma especial a través de la fe. Es el Espíritu quien fortalece la fe de cada creyente y le une a otros.

El Espíritu de la Verdad que guía a la Iglesia, dando a cada creyente, la conduce por tanto de forma sobrenatural, y exige escucha y docilidad. Para que de este modo:

  1. Se realice la adhesión de la fe a la de los santos, testigos de la fe. Guía por tanto, bajo el testimonio de su vida, de palabra y de obra, con la ayuda de nuestros hermanos mayores en la fe. Compartiendo con ellos santidad, contagiándonos de la respuesta valiente y atrevida que dieron, cada uno en su momento y contexto.
  2. Se profundice en ella con un juicio recto. El Espíritu nos adentra en el misterio de Dios como luz en nuestras oscuridades, y nos da a conocer más y más cada día la misericordia y la bondad de Dios, la salvación obrada en la historia, su designio y voluntad para con todos los hombres.
  3. Y para que se aplique cada día más plenamente en la vida. No se limita al conocimiento, incide en nuestra voluntad, libertad y capacidad para obrar según su voluntad. Queriendo lo que Dios quiere, amando al modo del Hijo. Con paciencia, otorgándonos perdón y reponiéndonos en el reposo. Respetando el camino de cada uno, aunque con exigencia. Y así, llevar la fe a la vida y la vida a la fe.
Anuncios

Un pensamiento en “8-nov. Sentido sobrenatural de la fe

  1. Los rabinos festejan jubilosos la entronización de Francisco I, porque el novel pontífice se ha comprometido con la Sinagoga a continuar abiertamente la judaización apostata del cristianismo promovida sutilmente por sus antecesores, pretextando el diálogo inter religioso y el ecumenismo: El carisma del Pontífice Juan Pablo II, lo ayudó a soterrar la labor judaizante de la Iglesia post conciliar, opinando que “los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe”__siendo acérrimos enemigos de Cristo, la Iglesia y los pueblos cristianos desde el inicio del movimiento cristiano hasta nuestros días__ Abrogando sutilmente los Evangelios y cánones antisemitas surgidos en los concilios en defensa de la Iglesia. Difiriendo de la sentencia culposa dictada por Cristo [Mateo XXIII, 1 al 35] en su diatriba contra la santidad hipócrita de los rabinos, donde señaló como reos de pena eterna a los seguidores de la doctrina y la conducta judía. Apostasía que amerita la revisión jurídica del diferendo pontificio a la luz de los genocidios seriales bíblicos e históricos cometidos por el pueblo judío, a fin de determinar la vigencia del ad-quem recurrido}__ que decidirá la victoria o derrota del cristianismo y, la trascendencia o la involución de la humanidad. Labor apóstata judaizante que ha sido continuada y culminada por Benedicto XVI al beatificar a Juan Pablo II, siguiendo las directrices apostatas, post conciliares dictadas por la Sinagoga; por ello, exigimos la abdicación inmediata de nuestro actual pontífice Francisco l°, porque no solo continua la sutil apostasía pontificia de sus antecesores, sino porque descaradamente la promueve pretextando impulsar el diálogo interreligioso con el judaísmo y el islamismo.. http://es.scribd.com/doc/73946749/jaque-mate-a-la-doctrina-judaizante-de-la-iglesia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s